Candidiasis crónica

Candidiasis crónica

El descubrimiento de la candidiasis crónica se remonta a los años ochenta, en Estados Unidos, mediante los trabajos de Orion Truss y Wiliam Crook. Desde aquel entonces, la candidiasis es criticada por muchos médicos pues a pesar de que los análisis de laboratorio dan negativos la enfermedad es diagnosticada.

Existen varios tipos de candidiasis entre las que se puede citar la vaginal y oral, sin embargo, esta enfermedad suele tener origen intestinal, y se debe fundamentalmente a la inestabilidad en el sistema de vida que llevan las personas en la actualidad.

Cándidas

Las cándidas son organismos dimórficos que cuando proliferan en el intestino pueden cambiar su forma y fisiología, y dejar de ser una levadura para convertirse en un micelio micótico.

Cuando son levaduras se consideran no dañinas y sus funciones son evitar que cierta cantidad de metales pesados entren en la sangre, reducir los restos de carbohidratos mal digeridos y contribuir a mantener el equilibrio intestinal y el ph. Cuando pasan al estado micótico producen una especie de raíces largas, denominadas rizoides, que pueden penetrar en la mucosa intestinal. Esta reiterada invasión permite el paso de sustancias a la sangre que afectan el sistema inmunitario y deterioran los receptores nutricionales celulares.

Las cándidas, en su estado invasivo, generan un aproximado de 79 sustancias tóxicas entre las que se encuentra el acetaldehído la cual es capaz de afectar grandemente el sistema humano, ya que puede destruir la vitamina B6, causar depresión e insomnio, entre otros. Las cándidas también pueden provocar síntomas premenstruales, infertilidad y endometriosis.

Pacientes y tratamientos

Los pacientes que sufren de candidiasis se pueden clasificar en diagnosticados y no diagnosticados. En el primer caso se incluyen aquellas personas con cándidas vaginales y/u orales, las que padecen de enfermedades inmunodepresoras, las que reciben quimioterapia y los diabéticos. En el segundo grupo, la mayoría son aquellos que padecen de candidiasis crónica que a pesar de que las pruebas del laboratorio suelen ser normales los síntomas y padecimientos son periódicos.

Cuando una persona ha sido diagnosticada el tratamiento lo que hace es calmar los síntomas pero no elimina la enfermedad de raíz, es por esto que en muchas ocasiones se vuelve a padecer. Mientras que si la persona aún no ha sido diagnosticada la enfermedad avanza hasta llegar a ser crónica.

Causas

La candidiasis se debe a una infección provocada por una levadura de la familia de las cándidas, donde la más común es la cándida albicans. Cuando el sistema inmunitario se deprime y se desequilibra la flora intestinal, estas levaduras empiezan a incrementar su tamaño dando lugar a la enfermedad. Para conocer las causas que dan origen a esta enfermedad basta saber que afecta al sistema inmunitario y a la flora intestinal.

El azúcar y los carbohidratos refinados son el alimento principal de las cándidas ya que no solo las alimentan directamente sino que aumentan los niveles de glucosa en la sangre, constituyendo esto también una vía de alimentación.

Foto de la candidiasis crónica

El cloro destruye la flora intestinal y el fluor deprime el sistema inmunitario, es por eso que beber agua habitualmente del grifo constituye uno de los factores que provocan la candidiasis.

El consumo de antibióticos destruye la flora intestinal bacteriana pero no elimina las cándidas permitiéndoles crecer sin ningún microorganismo que impida su evolución. Otros de los medicamentos que afectan al sistema inmunitario es el consumo de cortisona y hormonas sexuales sintéticas. La primera puede afectar al sistema inmunitario y la segunda, entre uno de sus principales daños, es la eliminación de nutrientes como la vitamina B6 afectando así al sistema en cuestión.

Durante el embarazo se inducen a las glándulas endometriales a producir glucógeno debido a que el nivel de progesterona aumenta, esto favorece el crecimiento de las cándidas vaginales. Además este aumento de progesterona puede ocasionar resistencia a la insulina, lo que trae consigo un crecimiento de las cándidas pues el nivel de azúcar en sangre se incrementa.

El estrés continuo es otro de los elementos que contribuye a esta enfermedad. Cuando las personas están sometidas a un estrés continuo, un exceso de cortisol además de aumentar el nivel de glucosa en sangre y destruir la flora bacteriana intestinal, deprime el sistema inmunitario.

Otro factor que contribuye al crecimiento de las cándidas es la disminución de las secreciones digestivas. Cuando hay falta de los elementos que permiten una correcta digestión, como son el ácido clorhídrico y las enzimas digestivas, ocurre una descomposición y desintegración intestinal. Debido a esto se originan sustancias que irritan la mucosa intestinal, afectando el equilibrio de la flora intestinal y, por tanto, favoreciendo el aumento de las cándidas.

Por último, cabe destacar como la falta de una alimentación equilibrada permite el crecimiento de las cándidas y consigo un el fortalecimiento de este padecimiento. Cuando el organismo no tiene los nutrientes necesarios se afecta la producción de secreciones digestivas, no se pueden regular las hormonas, el nivel de glucosa en sangre se desestabiliza y se debilita el sistema inmunitario. Además esta escasez de nutrientes puede provocar desnutrición favoreciendo igual el crecimiento de las cándidas.

En el caso de aquellos pacientes que no han sido diagnosticados, muchas veces, se consideran hipocondríacos, deprimidos y/o ansiosos por lo que toman Prozac, Seroxat o ansiolíticos permitiendo que la candidiasis evolucione y se vuelva crónica.

Síntomas

Frecuentemente los síntomas de la candidiasis se asocian a la localización específica donde se esté manifestando. Esto constituye un error pues independientemente del lugar donde se exteriorice, ella tiene un origen intestinal. Por esta razón es importante conocer todos los síntomas que produce.

Dentro de estos se pueden encontrar los dolores de cabeza o migrañas, trastornos intestinales reflejados en estreñimientos, diarreas, gases intestinales, indigestión, acidez estomacal, deseos de ingerir carbohidratos e intolerancia a ciertos alimentos. También están las molestias musculares manifestadas en dolor e inflamación de las articulaciones, entumecimiento u hormigueo así como debilidad muscular.

Otro de los síntomas son cansancio, mareos, pérdida de la memoria, poca capacidad concentración, insomnio, cambios de humor, problemas de uñas, incapacidad para tomar decisiones y depresión. Además se pueden citar las alergias reflejadas en sarpullidos en el cuerpo, la congestión nasal, sensación de quemazón ocular u ojos llorosos.

Enfermedades

Existen muchas enfermedades que se relacionan con la candidiasis entre las que se puede encontrar la enfermedad de Crohn, celiaquía, diabetes, lupus, artritis reumatoide, asma, sinusitis, anemia, soriasis y eccemas, entre otras.