Candidiasis en la lengua

Candidiasis en la lengua

La candidiasis bucal es una infección producida por hongos levaduriformes que recubren todo el revestimiento de la mucosa de la boca y la lengua. Esta afección es conocida también por los nombres de Muget oral, Estomatitis candidósica o Moniliasis. La aparición de estos hongos está relacionada con la alteración del equilibrio de la flora bucal. La candidiasis bucal surge a partir de un hongo llamado cándida. Este hongo habita en la boca y otras zonas mucosas del cuerpo junto a otros tipos de gérmenes, pero generalmente es regulado por el sistema inmunológico.

Causas

Cuando el sistema inmunológico se debilita, este hongo puede multiplicarse, produciendo heridas y llagas en la boca y la lengua. Por esta razón existen algunas circunstancias que favorecen la aparición de la candidiasis bucal. Algunas de las causas, que influyen en que esto ocurra, están vinculadas a factores externos que debilitan el sistema inmunitario. Las más comunes son:

Tomar antibióticos con frecuencia. Los antibióticos, cuando son ingeridos por períodos de tiempo prolongados, comienzan a debilitar es sistema inmunológico. En este momento el cuerpo se encuentra en peligro constante de adquirir enfermedades.

Tener una infección por VIH o SIDA. Esta enfermedad afecta el sistema inmunológico de las personas, dejándolas indefensas ante los ataques de bacterias, virus, y otros microorganismos. Las personas que padecen VIH o SIDA deben tener un cuidado extremo porque son las más propensas a enfermar.

Los tratamientos de quimioterapia a personas que sufran cáncer. Estos tratamientos son muy invasivos, debilitan en gran medida al sistema defensivo del cuerpo. Si no se cuida esta enfermedad, la candidiasis bucal puede aparecer con frecuencia.

Tener edades tempranas o muy avanzadas. Los niños pequeños y los ancianos de edad muy avanzada, se encuentran en el grupo más indefenso ante este hongo.

La diabetes. Un mal cuidado de esta enfermedad también podría causar la aparición de la candidiasis bucal

Llevar prótesis dentales. Las personas que tienen prótesis dentales que no encajan bien en su dentadura tienden a sufrir constantes lesiones. Estas lesiones son propensas a la proliferación de las cándidas.

Foto de candidiasis en la lengua

Síntomas comunes

Los síntomas de la candidiasis bucal son fáciles de identificar, por lo general, son bastante visibles. Los más comunes son la aparición de pequeñas llagas de color blanco o amarillento en la boca o la lengua. Estas llagas no causan dolor, pero si pueden resultar muy molestas porque causan una intensa sensación de quemazón que llega hasta la garganta. Cuando la candidiasis está más avanzada se observan grandes placas por toda la mucosa bucal y la lengua, de color blanco.

Tratamientos y cuidados

La candidiasis bucal no es una infección que necesite de tratamientos rigurosos. Por lo general, entre una o dos semanas se normaliza la flora de la mucosa bucal. Sin embargo, para lograr un tratamiento efectivo, lo primero es identificar las causas por las cuales apareció. Luego, si es debido al mal cuidado de otra enfermedad, sería prudente atenderla cuanto antes.

Si es causada por una mala prótesis, esta debe ser corregida con un estomatólogo. Si es por una mala atención de la diabetes, se deben tomar medidas para mejorar la enfermedad. En el caso de los pacientes con VIH o SIDA, no siempre se puede combatir con efectividad, porque la propia enfermedad se encarga de dañar el sistema inmunológico.

Si se logra controlar la enfermedad de base, la candidiasis bucal se curara fácilmente, incluso sin el empleo de algún tratamiento.

Otro tratamiento efectivo puede ser realizar enjuagues bucales con peróxido de hidrógeno diluido al 3%, unas tres o cuatro veces por semana.

Si la infección se ha acrecentado, el médico le puede indicar que realice algún enjuague con nistatina o tabletas de clotrimazol para chupar. Por lo general estos tratamientos tienen una duración entre 7 y 10 días para lograr un resultado satisfactorio, y evitar futuras infecciones por cándidas.

Existen otros medicamentos que también se pueden ingerir, solo si el médico lo indica, tales como el ketoconazol o el fluconazol.