Candidiasis en los pezones

Candidiasis en los pezones

Al igual que en la boca, la piel y la vagina, las mujeres son susceptibles a padecer candidiasis en los pezones, fundamentalmente durante la etapa de lactancia materna.

Si bien dentro de la comunidad científica existe divergencia acerca de si realmente la Candida Albicans actúa en esa parte del cuerpo, y la infección solo es producida por bacterias como el estafilococo y el estreptococo, ya existen numerosos estudios que acercan a las características clínicas de la candidiasis en los pezones. Si te interesa el temo te invito a leer este artículo hasta el final.

Características clínicas de la infección

Por lo general, como se enunciaba anteriormente, la candidiasis en los pezones es una patología que afecta a las lactantes a causa de la succión de leche materna de los bebés y las posibles grietas que se gestan durante este proceso.

Cuando se presenta esta patología la madre siente dolor y picazón durante y tras amamantar al hijo, así como ardor y sensibilidad extrema en los senos. Igualmente, se manifiesta alteración en el color de los pezones y de la areola que los rodea, prevaleciendo el enrojecimiento de la zona.

De igual forma, las pacientes dicen sentir dolores repentinos que se extienden por la zona del pecho, los hombros y la espalda. Es frecuente, además, que los pezones se pongan brillantes (producto de la inflamación) y adviertan grietas; no obstante, en algunos casos el pezón apenas muestra los síntomas físicos anteriores.

Salvo en los casos en que la madre haya dado a luz con candidiasis vaginal, las pacientes con candidiasis de pezón sufren de la enfermedad tras pasar cinco semanas del nacimiento del bebé.

La candidiasis de pezón también puede complicarse con otras bacterias que al advertir las condiciones propicias actúan junto a la Candida.

Causas

Las madres más sensibles y propensas a sufrir de candidiasis de pe4zón son aquellas que a la hora del parto presentaban candidiasis vaginal, o que presentaban bajo el sistema inmunológico a causa del consumo de muchos antibióticos.

Igualmente la presencia de lesiones en los pezones contribuye, tanto como lo hace el hecho de que la madre use extractores de leche durante las dos primeras semanas de nacido el niño y que este último tome ya en biberones y use chupetes.

Las mujeres que son madres después de las 40 semanas de embarazo también son sensibles a la candidiasis de pezón, al igual que las que emplean discos de lactancia.

Inciden además los desajusten en las dietas por el consumo de mucha azúcar; así como padecer de diabetes y tener un bebé enfermo con candidiasis oral.

Prevención de la candidiasis en los pezones

Prevención

Existen un grupo de medidas que pueden evitar que una madre sufra candidiasis de pezón, así como para que el dolor sea menos fuerte.

La higiene es un elemento clave. Por ello, la madre debe lavar bien sus manos tras cambiar al niño de pañales o aplicarle algún medicamento, así como esterilizar todos aquellos juguetes y utensilios que este se lleva a la boca.

Durante la lactancia se debe enfatizar en el cambio diario de la toalla de secarse tras el cambio y velar porque cada miembro de la familia use la suya y nunca la de la madre. Por otro lado, se recomienda lavar la ropa del bebé a 60º para matar los posibles hongos existentes.

Los pezones deben lavarse con agua tibia, de preferencia hervida, y ser secado posteriormente con el aire tibio del secador de pelo, para que esta zona no permanezca húmeda.

Tratamiento

Por lo general para tratar la candidiasis de pezón se recomienda aplicar crema de miconazol al dos por ciento, durante dos semanas, tras cada toma del pequeño aunque los síntomas no persistan. Se debe cerciorar que antes de la siguiente toma ya no haya resto de crema en el seno.

Cuando la inflamación y el enrojecimiento son abundantes la madre puede untarse también hidrocortisona al uno por ciento. En caso de que además de la Candida se encuentren actuando en las grietas otras bacterias a lo anterior debe sumarse una pomada antibiótica por siete días.

Para los dolores se puede tomar, también, ibuprofeno y paracetamol, siempre consultando a un médico.

¿Cómo evitar el dolor durante la toma?

Tras identificar que los pezones estén infestados, se recomienda colocar al bebé del lado que menos dolor se sienta, para que al llegar al pezón más dañado el pequeño ya no tenga tanta hambre y mame con mayor calma.

También para que el dolor sea menos durante la toma, se puede colocar hielo en el pezón dañado, de manera que el área se adormezca y permanezca así durante la toma.

De igual forme, es importante buscar la posición en que el proceso resulta menos doloroso. En caso de que el dolor sea muy intenso no se debe dejar de extraer leche pues se puede generar una mastitis.

¿Cómo evitar el dolor tras la toma?

Al concluir la toma es bueno lavar los pezones con fisiológico y aplicar posteriormente un poco de leche materna en la zona dañada, siempre con algo bien limpio, puede ser con un dedo.