Candidiasis intestinal

Candidiasis intestinal

Una dieta desbalanceada es uno de los incontables factores de riesgo que puede contribuir al aumento de hongos en nuestro sistema digestivo. Sobre las nefastas consecuencias de la candidiasis intestinal y el tratamiento más eficaz para evitarla estaremos abordando en este artículo.

¿Qué es la Candidiasis intestinal?

En condiciones habituales, nuestro sistema digestivo se encuentra compuesto por un número limitado de hongos o pequeñas levaduras que participan en la asimilación de vitaminas y nutrientes para nuestro organismo, así como la eliminación de deshechos y el control de la acidez. Ante determinados factores (alcoholismo, estrés, dieta inadecuada o el consumo de ciertos medicamentos), el nivel de hongos en nuestro organismo aumenta, desequilibrando nuestro sistema inmunitario y causando severas complicaciones como diarrea, gases y prurito anal.

En etapas avanzadas, una candidiasis intestinal puede conducir a otros padecimientos como artritis, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, entre otras.

Este tipo de infecciones puede producirse especialmente durante el embarazo, pudiendo trasladarse a otras zonas del organismo como la vagina. Actualmente, la candidiasis es considerada una de las enfermedades más preocupantes y que mayor atención demanda en el futuro inmediato, sobre todo si tenemos en cuenta que más de 20 000 personas mueren cada año tan solo en los Estados Unidos producto de esta patología.

Causas de la Candidiasis intestinal

De manera general cualquier alteración en nuestro sistema inmune, y más específicamente en la flora intestinal, puede favorecer el desbalance de microorganismos en nuestro intestino, provocando que las levaduras que en él habitan aumenten su proporción de manera incontrolable.

Uno de los factores de riesgo asociados a este escenario es precisamente una dieta desbalanceada. Ciertos alimentos de fácil fermentación como el vino o la soja, así como cualquier concentración de azúcares, fructuosa o hidratos de carbono refinado (frutas, zanahorias, ñame, calabazas) contribuyen a la reproducción de los hongos y finalmente a padecer de una candidiasis intestinal. Adicionalmente, podríamos incluir a nuestra lista de alimentos el maíz, el arroz, las legumbres, las papas, el café, las especias y los refrescos industriales.

En otro orden, una medicación prolongada de antibióticos también ocasiona que muchas bacterias imprescindibles en nuestro organismo desaparezcan, aumentando las probabilidades de supervivencia de los hongos, los cuales podrían terminar ramificándose, penetrando la pared intestinal y dejando escapar toxinas a la sangre.

Finalmente, se identifican además otras causas para la candidiasis intestinal como el uso de esteroides (cortisona y prednisona), el estrés sostenido, los tratamientos de quimioterapia, una ingesta de agua directamente desde el grifo, así como cualquier tipo de disfunción digestiva.

Síntomas de la Candidiasis intestinal

En las etapas iniciales de la infección, la candidiasis intestinal mostrará síntomas leves de cólicos e hinchazón estomacal. Posteriormente, el cuadro clínico tenderá a empeorar, puesto que el cuerpo se encontrará en estado de alerta permanente, debilitando de esa manera nuestro sistema inmunológico.

Tras un tiempo, los hongos se habrán multiplicado lo suficiente como para convertirse en micelios micóticos, pequeñas ramificaciones que atraviesan la mucosa intestinal, interfiriendo en la secreción de jugos digestivos, y provocando de esta manera una alteración en la asimilación de nutrientes y vitaminas vitales para el organismo. A partir de estas ulceraciones o grietas que se producen, el individuo poseerá mayores riesgos de padecer lo que se conoce como enfermedad de Crohn o síndrome de intestino irritable.

Ejemplo de candidiasis intestinal

Adicionalmente, la candidiasis intestinal contribuye a la contaminación de la sangre (se conocen cerca de 80 toxinas producidas por estos hongos), llegando a afectar otros órganos como el hígado, los pulmones y el páncreas. A lo largo de esta etapa sucederán también alergias respiratorias, afectaciones de la piel, eczemas y dolores de cabeza.

Finalmente, otro de los síntomas más comunes de la candidiasis intestinal es la destrucción de algunas vitaminas como las del complejo B, el bloqueo de enzimas metabólicas y una interacción con la dopamina que conduce a la depresión.

Tratamiento de la Candidiasis intestinal

Actualmente, los avances médicos permiten contar con pruebas de diagnóstico efectivas para detectar la candidiasis intestinal a tiempo. Una prueba por bioresonancia, junto al análisis de las heces fecales y la orina, permite confirmar la presencia infecciosa de los hongos en nuestro organismo y trazar el mejor tratamiento para combatirla.

El procedimiento más frecuente llevado a cabo por los especialistas médicos es la prescripción de medicamentos antifúngicos como el Fluconazol, además de la nistatina y ciertos remedios herbolarios como veremos más adelante en este artículo. Algunos estudios han permitido conocer además que el Ketoconazol no debe ser utilizado para tratar la candidiasis intestinal, puesto que acarrea otras complicaciones como insuficiencia suprarrenal y hepatotoxicidad.

A su vez, el tratamiento requerirá de una dieta enfocada en la depuración y desintoxicación de nuestro organismo. El ejemplo más destacado en este caso son los alimentos probióticos como el yogurt o el chocolate negro, que permitirán fortalecer nuestro sistema inmunológico.

Generalmente, el tratamiento para candidiasis intestinal toma de tres a seis meses de duración, aunque existen otros procedimientos iguales de efectivos como la Terapia de Bioregulación, la Ozonoterapia y la hidroterapia del colon. Nuestra principal recomendación es siempre la consulta previa al doctor para obtener la solución más efectiva.

Remedios Naturales para combatir la Candidiasis intestinal

Aceite de coco: Compuesto por ácidos grasos saturados como el ácido caprílico, el aceite de coco, al igual que el aceite de palma, constituye un remedio efectivo para lidiar contra las infecciones micóticas. En el mismo orden, también pudiéramos incluir el aceite de ricino, igual de efectivo por sus concentraciones de ácido undecilénico. Generalmente, estos productos se toman de manera diaria, separados entre cada comida.

Orégano: A pesar de ser un condimento frecuente en nuestras comidas, el orégano posee una composición que permite inhibir algunos hongos como la Candida Albicans, por lo que puede ser considerado como un remedio natural muy potente para combatir la candidiasis intestinal.

Agracejo: Al igual que las plantas conocidas como “Sello de oro” y “Raíz de la uva de Oregón”, el Agracejo contiene concentraciones considerables de berberina, un alcaloide que resalta por su capacidad antifúngica y antidiarreica, y que ante cualquier caso de infección por hongo podrá brindarnos grandes resultados.

Ajo: Conocido científicamente como Allium sativum, el ajo constituye un remedio eficaz para combatir la candidiasis intestinal al contener compuestos de azufre como la aliina y la alicina, que permiten erradicar la presencia de hongos perjudiciales en nuestro organismo. Aunque esta planta puede ser encontrada en forma de cápsulas y extractos líquidos, no hay nada mejor como tomarla de manera natural.

Yogurt: El yogurt es un elemento indispensable para eliminar la candidiasis vaginal. Como parte de los alimentos probióticos, el yogurt contiene bacterias activas que permiten mantener controlado el nivel de hongos en nuestro organismo. Es importante ingerir este líquido sin azúcar para obtener los mejores resultados.