Contagios de la candidiasis estomacal

Contagios de la candidiasis estomacal

La candidiasis intestinal es una infección  que surge como resultado del crecimiento y la proliferación de una especie de hongo de la familia de las cándidas. En la actualidad existen alrededor de 150 especies de cándidas entre las que se encuentran las albicans, la glabatra y tropicalis. Ellas pueden afectar diferentes zonas del cuerpo, provocando varios tipos de candidiasis, y cuando afectan las mucosas se produce la candidiasis intestinal.

Esta enfermedad es muy frecuente en los hombres considerándose que regularmente todas las personas lo padecen al menos una vez en la vida. Dentro de los tipos de micosis humana se clasifica como intermedia.

Vías de contagio

La candidiasis intestinal se puede transmitir a través del contacto entre las personas, ya sea por contacto sexual o a través de diversos objetos. También puede ser hereditario, si durante el parto la madre sufre de candidiasis puede pasar de madres a hijos.

Hongo Cándida albicans

El hongo cándida albicans es el responsable de esta enfermedad, la cual se produce como consecuencia de un crecimiento desmedido del mismo. Este hongo se encuentra normalmente en la flora intestinal pudiéndose localizar en la cavidad oral, en el tracto gastrointestinal y en la vagina.

Mientras su tamaño permanece normal tienen varias funciones que contribuyen al mantenimiento de un cuerpo sano como es la absorción de metales pesados o contribuir a la digestión de carbohidratos complejos. Si el tamaño de este hongo aumenta sin mesura puede volverse dañino cubriendo el intestino y provocando una disminución de la absorción de nutrientes, siendo una de las principales causas de la candidiasis intestinal crónica.

Evolución y crecimiento de la cándida

La candidiasis debe detectarse a tiempo pues de lo contrario no se tomarían las medidas necesarias para lograr detener su crecimiento. Las cándidas al crecer se convierten en micelios micóticos con una especie de raicillas que comienzan a penetrar la mucosa intestinal. Esta penetración puede provocar inflamaciones y afecta la formación de enzimas y jugos digestivos, causas que perjudica directamente la absorción de nutrientes. 

La reiterada penetración convierte al intestino en permeable. Esto permite el paso de toxinas y productos no deseados a la sangre, que con el paso del tiempo hacen que la candidiasis se vuelva crónica y se debilite cada vez más al sistema inmunitario. 

Candidiasis estomacal, causas de contagio

Causas

La candidiasis es un padecimiento que puede ser causado tanto por una afectación al sistema inmunitario así como a la flora intestinal. Las principales causas que la provocan son el consumo excesivo de azúcares, carbohidratos y alcohol. También puede ser provocado por la carencia de nutrientes para el buen funcionamiento del organismo, estados depresivos frecuentes así como el consumo de corticoides, antibióticos, píldoras anticonceptivas y otros medicamentos, por solo mencionar algunas causas. 

Síntomas

Los síntomas de esta enfermedad pueden ser muy variados desde muy sencillos hasta algunos más complejos. Normalmente no se puede detectar en los resultados de análisis de un laboratorio. Dentro de estos pueden encontrarse indigestiones, acidez, diarreas, flatulencias, halitosis, intolerancia alimenticia, pérdidas de memorias, fuertes dolores musculares, hiperactividad, desordenes hormonales, infecciones, insomnio, irritación, cambios de humor; en fin, una serie de malestares que afectan el buen funcionamiento del cuerpo porque debilitan el sistema inmunitario.

Problemas ocasionados por la candidiasis intestinal

La candidiasis intestinal elimina las vitaminas del grupo B que se encuentran en el cuerpo como el ácido fólico. Además impide el desarrollo de enzimas metabólicas y destruye los elementos que permiten la desintoxicación del cuerpo.

Otro de los problemas que pueden ocasionar es la reacción que tiene el crecimiento de estos hongos con determinados medicamentos como la dopamina, ocasionando depresión en las personas. También imitan las hormonas pero no son capaces de realizar sus funciones por lo que provocan un desequilibrio hormonal.

En fin, la candidiasis intestinal si no se trata a tiempo y frecuentemente, afecta al sistema inmunitario constantemente y proporciona un agotamiento continuo.

Tratamiento

Todo tratamiento que se realice para combatir la candidiasis tiene como objetivo detener ese crecimiento ilimitado, y devolver el equilibrio correcto al sistema inmunitario, para de este modo lograr que esta especie de hongos continúe realizando sus funciones normales.

El principal tratamiento para afrontar la candidiasis intestinal es lograr una dieta equilibrada. Esto se logra principalmente añadiendo el consumo de fibra y yogurt así como disminuyendo el consumo excesivo de azúcares.

También estas infecciones se pueden combatir con compuestos que contengan ajo, lactobacilos y ácido caprílico, donde este último se puede encontrar en cantidades altas de coco y el resto basta con una dieta normal.

Es por eso que es aconsejable incorporar a la dieta diaria, como parte del tratamiento, el extracto de ajo o un diente de ajo y una cucharada de coco seco, y de este modo se estaría ingiriendo altas cantidades de lactobacilos y ácido caprílico.  

Para combatir la candidiasis se emplea también una terapia antimicótica. Esta terapia se divide en tres sesiones una dieta antihongos, medicamentos o productos antifúngicos y para finalizar suplementos prebióticos.